Un silogismo es un argumento deductivo compuesto por tres proposiciones: dos premisas y una conclusión. Pero lo que lo hace funcionar es el Término Medio (M).
El Término Medio es el elemento que aparece en ambas premisas pero desaparece en la conclusión. Su función es conectar el Sujeto (S) con el Predicado (P). Mira este esquema clásico:
La Regla de Oro: Para que el silogismo sea válido, el Término Medio debe estar tomado en toda su extensión (ser universal) al menos una vez. Si yo digo: "Algunos hombres son sabios" y "Sócrates es hombre", no puedo concluir nada necesariamente, porque Sócrates podría estar en el grupo de los no-sabios. El puente está roto.
Existen 256 combinaciones posibles de silogismos, pero solo 24 son válidas. En la siguiente sección, estudiaremos los "Modos" más famosos, aquellos que han sobrevivido 2000 años de escrutinio filosófico.