Una falacia no es necesariamente una mentira, sino un error de estructura. Un argumento puede estar lleno de datos ciertos y, aun así, ser inválido. Entrena tu capacidad de detección con estos fraudes lógicos:
1. El Término Medio No DistribuidoEs el error más común. Ocurre cuando el elemento que conecta las premisas (el Término Medio) no se refiere a la
totalidad de su grupo en ninguna de las dos.
— Todos los genios beben café.
— Los estafadores beben café.
— Luego, los estafadores son genios.
¿Por qué falla? Porque el grupo 'bebedores de café' es enorme. El hecho de que ambos grupos estén dentro de él no significa que se toquen entre sí. El puente es demasiado ancho y no hay conexión obligatoria.
2. El Ilícito MayorOcurre cuando la conclusión va más allá de lo que dicen las premisas. Si un término es 'particular' en la premisa, no puede volverse 'universal' en la conclusión.
— Todos los perros son mamíferos.
— Ningún gato es perro.
— Luego, ningún gato es mamífero.
¿Por qué falla? La primera premisa solo habla de los mamíferos que son perros. No te da permiso para decir nada sobre todos los mamíferos en la conclusión.
3. Falacia de Premisas ExcluyentesDe dos negaciones no se puede concluir nada. Si separas el Sujeto del Medio, y el Predicado del Medio, pierdes el enlace.
— Ningún planeta es una estrella.
— La Luna no es un planeta.
— Luego, la Luna es una estrella.
¿Por qué falla? El hecho de que dos cosas no pertenezcan a una tercera no implica que tengan relación entre sí. Es el vacío absoluto de información.
Conclusión del Gimnasio: En lógica, la verdad no se 'supone', se hereda. Si la estructura del silogismo no es perfecta, la herencia se pierde por el camino. No aceptes conclusiones que solo sean 'posibles'; exige conclusiones que sean 'inevitables'.